Sabor a México: Mexicanos de corazón
La historia de México también se cuenta a través de sus sabores: en los dulces de las ferias, las recetas heredadas, los viajes por sus regiones y los postres que acompañan celebraciones y sobremesas.
Nuestra cocina nació del encuentro de diferentes culturas. Algunos ingredientes surgieron en esta tierra; otros llegaron desde lejos y encontraron un nuevo hogar en nuestros campos y cocinas. Con el tiempo, México los transformó y los convirtió en parte de sus tradiciones.
Mexicanos de corazón reúne cuatro pasteles inspirados en sabores que forman parte de nuestra memoria y de nuestra manera de compartir.
Cajeta y rompope: dulzura con historia
Hablar de cajeta es viajar a Celaya, Guanajuato, tierra reconocida por la elaboración de este dulce tradicional. Su cocción lenta le da su color dorado, textura cremosa y característico sabor caramelizado.
El rompope nos lleva hasta las cocinas conventuales de Puebla, donde nació durante la época novohispana y se convirtió en uno de los sabores más queridos de la dulcería mexicana.
El Supremo de Cajeta reúne ambas tradiciones en un bizcocho de vainilla bañado con jarabe de rompope, acompañado de trufa de chocolate con leche y cajeta, glaseado y nuez.
Nuez y almendra: sabores para compartir
La nuez pecanera tiene sus raíces en el norte de México. Su textura crujiente y sabor tostado la convirtieron en parte de panes, jamoncillos, dulces regionales y postres que suelen acompañar el café y las reuniones familiares.
La Tarta de Nuez celebra este ingrediente con una base de masa de cubilete y una abundante mezcla de nuez con sabor a maple.
La almendra llegó desde otras tierras y se integró a nuestra cocina a través de dulces conventuales, mazapanes, turrones y distintas recetas festivas. El Mil Hojas de Almendra retoma esa herencia con capas de hojaldre crujiente, trufa de chocolate blanco y almendras tostadas.
Manzana: un sabor que echó raíces
La manzana forma parte de la identidad de regiones como Chihuahua y la sierra de Puebla, donde su cultivo ha dado origen a sidras, conservas, panes y postres tradicionales.
Su aroma nos recuerda las tardes frescas, las bebidas calientes y los momentos que se disfrutan sin prisa. En la Tarta Tatin, las manzanas horneadas con mantequilla se combinan con una base de hojaldre crujiente y crema montada.
Aunque esta receta nació en Francia, encuentra una conexión con México a través de un fruto que ya forma parte de nuestros paisajes, cosechas y mesas.
Cuatro pasteles con historias diferentes, unidos por sabores que reconocemos y compartimos. Porque algunos nacieron en nuestra tierra y otros llegaron desde lejos, pero todos encontraron un lugar en nuestros recuerdos.